BAN

Avances en la restauración de Caja de Agua en Tlatelolco

Los trabajos de reconstrucción de esta obra, única en su género, muestran un avance de 50 por ciento en los 49 mil 800 fragmentos de mural encontrados en el interior.
La restauración del primer mural novohispano, localizado en la Caja de Agua del que fuera el primer recinto educativo en América, el Imperial Colegio de Santa Cruz, construido en 1536, no ha dejado de mostrar revelaciones a los investigadores encargados de su recuperación.

No sólo se trata de una pintura que acompaña un depósito de agua potable de 12 metros cuadrados, para el consumo de los frailes y los alumnos del Imperial Colegio de San Cruz, sino también habla de la conjunción de técnicas artísticas prehispánica y europea.

El arqueólogo Salvador Guilliem, coordinador nacional de arqueología del INAH, quien realizó este hallazgo en 2002, en las entrañas de la fachada oeste del Convento de Santiago Tlatelolco, se imagina, a unos metros de la Caja de Agua, cómo habría sido el proceso de elaboración de este mural, único en su tipo.

“Creo que un fraile guió toda esta obra, que fue elaborada con las manos de los tlacuilos, quienes respetando las indicaciones, pintaron en la parte superior un cordón franciscano, envolviendo toda la pintura, acompañada con querubines, que ven a la distancia las escenas de la vida lacustre en el entorno de los lagos de México-Tenochtitlán y México-Tlatelolco; todo concebido bajo el nuevo orden de vida, como está pintado en apariencia muy hermoso”.

Guilliem refiere que hay algunas partes del mural reconstruidas que muestran a un señor pescando, a otro se le ve en una canoa atrapando patos, en otra escena se aprecia un jaguar, en una más a un mono con su cría, del otro extremo un águila y una serpiente.

Esta caja de agua se surtía desde conductos que venían de Santa Fe, pasaban por Chapultepec, seguían por Arcos de Belén y continuaban por lo que hoy es Eje Central hasta llegar a Tlatelolco.

Guilliem indica que la pila de agua fue clausurada por la emisión de una bula papal que ordenó la destrucción de cualquier manifestación de pintura indígena, apenas 15 años después de haberse inaugurado.

Museo de sitio

La creación del nuevo Museo de Sitio Caja de Agua del siglo XVI. Imperial Colegio de la Santa Cruz, en Tlatelolco, se justifica no sólo porque esta pila es el único vestigio arquitectónico del que fuera el Imperial Colegio de San Cruz —recinto inaugurado el 6 de enero de 1536, con el fin de educar a la nobleza indígena para poder imponer la fe católica—, sino porque el mural que contiene es una pieza única en su tipo.

Este colegio tuvo una importante matrícula estudiantil, contaba con 100 alumnos y 400 párvulos o ayudantes, convirtiéndose en la primera escuela de carácter universitario del continente.

La fecha de su apertura está programada para este semestre, ya que sólo faltan algunos detalles museográficos por precisar, como la iluminación que deberá tener, o el número de personas que podrán visitarlo, ya que no es recomendable la presencia de multitudes porque la temperatura de 16 grados que requiere el mural para su conservación se elevaría notoriamente, dañando la pigmentación de la obra.

Los trabajos de reconstrucción ha progresado notablemente, pues ya se ha reunido 50 por ciento de los 49 mil 800 fragmentos de mural encontrados al interior de la pila de agua, asegura Lucía Sánchez, directora de la zona arqueológica de Tlatelolco. La obra se localiza en un edificio del siglo XVIII. Del colegio donde Fray Bernardino de Sahagún fue profesor no queda ningún vestigio.

Investigación viva

- Se trabaja en una recreación del funcionamiento de esta pila, (cómo se llenaba y vaciaba)

- Se mostrará cada uno de los detalles de la obra mural hasta ahora recuperada.

- Será un museo con investigación viva, pues luego de su inauguración se continuará trabajando en la obra mural.

Responda al articulo

Publicidad

BAN
Acceder - Soporte Innova por Grupo Innova Oaxaca